El voleibol, vóleibol, vólibol, balonvolea o simplemente vóley (del inglés:volleyball1 ), es un deporte donde dos equipos se enfrentan sobre
un terreno de juego liso separados por una red central, tratando de pasar el
balón por encima de la red hacia el suelo del campo contrario. El balón puede
ser tocado o impulsado con golpes limpios, pero no puede ser parado, sujetado,
retenido o acompañado. Cada equipo dispone de un número limitado de toques para
devolver el balón hacia el campo contrario. Habitualmente el balón se golpea
con manos y brazos, pero también con cualquier otra parte del cuerpo. Una de
las características más peculiares del voleibol es que los jugadores tienen que
ir rotando sus posiciones a medida que van
consiguiendo puntos.
Existen
diversas modalidades. Con el nombre de «voleibol» se identifica la modalidad
que se juega en pista de interior, pero también es muy popular elvóley playa que se juega sobre arena.
LA TECNICA
La técnica es uno de los factores más influyentes,
importantes, determinantes y
significativos para el rendimiento deportivo.
Una de las más destacadas características que presenta el
voleibol es la exposición
permanente a situaciones cambiantes con una gran presión
temporal. Es decir, una sucesión continua
de problemas de distinta índole que obligan a los
participantes en el juego a respuestas de
adaptación variable con escaso tiempo para la resolución.
Sí analizamos las peculiaridades del voleibol frente a las
habilidades motrices en general y a
otras disciplinas deportivas en particular, vemos que las
restricciones temporales, espaciales y de
manejo del balón suponen que, pese a no ser un fin en sí
misma, la técnica cobre una extraordinaria
relevancia en el voleibol frente a la gran mayoría de los
deportes de equipo, siendo además sus
elementos técnicos característicos de una notoria
dificultad.
La velocidad de ejecución, la precisión y una amplia gama de
habilidades motrices
específicas serán claves para disponer de un mayor
repertorio en la respuesta táctica y, por tanto,
condicionarán igualmente la construcción de los sistemas de
juego y su complejidad.
Bajo este enfoque vamos a considerar la técnica como la respuesta
óptima de adaptación por
parte del jugador a los problemas que genera el desarrollo
del juego, con intervención integrada de
factores de percepción, decisión, ejecución y evaluación.
El concepto de técnica que se propone está en dependencia y/o
limitado por los siguientes
aspectos, enunciados por Grosser y Neumaier1:
a) Los mecanismos directivos del sistema nervioso central.
b) Las capacidades cognitivo-sensoriales (percepción,
cinestesia,...).
c) Las circunstancias anatómico-funcionales (agrupación de
músculos y articulaciones,...).
d) Las leyes mecánico-deportivas (impulsos de fuerza,
palancas,...).
e) Síntomas psíquicos (concentración, motivación,...).
f) Capacidades de Condición física (fuerza, velocidad,...).
g) Las reglas del deporte en cuestión.
h) Condicionantes derivados del entorno.
2. El jugador como servosistema frente a las habilidades del
juego
Las situaciones deportivas que deben afrontar los jugadores
de voleibol suelen ser complejas y
tienen un grado variable de inestabilidad, de ahí que el
jugador deba manifestar un control motor
flexible, estando siempre dispuesto a enfrentarse a lo
incierto y a lo imprevisible. Los términos
relevantes, en este sentido, son los de información e
incertidumbre. Ambos son complementarios, pues
a fin de cuentas “información” es la cantidad de
incertidumbre que es reducida cuando un
determinado estímulo o conjunto estimular se presenta.
Las conductas motrices propias del jugador de voleibol se
inscriben dentro de las denominadas
habilidades perceptivas2, abiertas3, o de regulación
externa4 , en las cuales el deportista está
mediatizado por la variabilidad de las condiciones del
entorno, exigente en operaciones cognitivas,
por lo que necesita prioritariamente utilizar informaciones
visuales (feedback externo) con el objeto de
evaluar, anticiparse y adaptarse a nuevas y constantes
circunstancias de juego.
En el voleibol pueden describirse y clasificarse las
siguientes formas o acciones técnico-tácticas:
a. Realización del saque o puesta en juego del balón (de
abajo, de arriba, en suspensión).
b. Recepción –defensa- del saque (con pase de dedos o de
antebrazos generalmente).
c. Construcción del ataque –o pase de colocación- (con pase
de dedos –en apoyo o
suspensión- generalmente).
d. Culminación del ataque (con remate o finta, en suspensión
generalmente).
e. Defensa del ataque (con bloqueo –individual o colectivo-
en primera instancia, defensa
en campo en segunda, o con ambos secuencialmente).
f. Construcción del contraataque (con pase de dedos –en
apoyo o suspensión-
generalmente).
g. Culminación del contraataque (con remate o finta, en
suspensión generalmente).
Para intentar comprender el comportamiento motor del jugador
de voleibol en particular o
bien el del cualquier deportista tanto durante el proceso de
aprendizaje como en el entorno
competitivo, en general, en las últimas décadas han sido
empleados numerosos modelos explicativos,
aunque en la actualidad existe la tendencia a tomar como
referencia los presupuestos teóricos de
Schmidt, adquiriendo gran relevancia los denominados modelos
cibernéticos. Estos modelos
pretenden explicar la integración de todos los componentes
anatómicos implicados en una respuesta
motora (músculos, sistema nervioso, receptores sensoriales,
etc.) con los componentes
comportamentales (unidades de información, niveles de
procesamiento, etc.). La forma en que se
produce esa integración o actividad conjunta de los
componentes se denomina control del sistema5.
Podemos distinguir dos modalidades dentro de este modelo
cibernético: el de bucle cerrado o
servosistema y el de bucle abierto. En el caso de las tareas
motrices propias del voleibol, el jugador
utiliza la primera de esas formas de manera que el sistema
se autorregula sin necesidad de agente
externo, según las variaciones momentáneas del medio donde
se encuentra, como muestra el modelo
de procesado de la información de Kerr (1982).6
El perfeccionamiento de las técnicas y tácticas es el
problema con el que cotidianamente se
debe enfrentar el deportista, de ahí que, para cumplir ese
objetivo necesite procesar informaciones
relativas al medio en el que está practicando y a las
posibles limitaciones que éste le pueda presentar
(climatología, situación de práctica o no con adversarios,
etc.). Estas serían las limitaciones
ambientales. También es necesario que seleccione las
informaciones que deben incluirse en el
programa de acción para conseguir que su gesto técnico
(rematar, bloquear, sacar, realizar un pase
de colocación, etc.) sea el adecuado (informaciones sobre la
tarea). Con ello se establecen las
condiciones iniciales.
El objetivo a conseguir, es decir, el movimiento a producir
como resultado deseado, se
convierte en la referencia para comparar las numerosas
retroalimentaciones que irá recibiendo
durante el entrenamiento. El sistema perceptivo-motor
necesita una información de referencia que
permita la comparación y la detección del error.
Para poder llevar a cabo el movimiento o secuencia de
movimientos el jugador deberá
reclamar de su memoria los conocimientos allí almacenados en
forma de modelos, programas,
esquemas o reglas de acción. Para que este proceso sea
efectivo es necesario eliminar todas aquellas
informaciones no pertinentes que pueden interferir (ruidos).
Una vez reclamado de la memoria el programa o esquema motor
pertinente es necesario
especificarlo en sus parámetros concretos para que el gesto
se manifieste en forma de movimiento
coordinado hacia el objetivo (estructura de coordinación,
sincronización del movimiento-timing).
Por último, el jugador verifica si su plan se diferencia o
no del objetivo perseguido. Su
capacidad de interpretación de las informaciones sensoriales
sobre el desarrollo de la acción (C.E.=
conocimiento de la ejecución) y del resultado (C.R.=
conocimiento de los resultados), le indicarán la
necesidad de seguir practicando para eliminar el error
apreciado o para mantener el resultado
obtenido cuando éste es el deseado.